"¿Sabe usted cómo escribo yo mis cuentos? -le dijo a Korolenko, el periodista y narrador radical, cuando acababan de conocerse- Así." Echó una ojeada a la mesa -cuenta Korolenko- tomó el primer objeto que encontró, que resultó ser un cenicero, y poniéndomelo delante dijo: " Si usted quiere mañana tendrá un cuento. Se llamará El cenicero."Y en aquel mismo instante le pareció a Korolenko que aquel cenicero estaba experimentando una transformación mágica: "Ciertas situaciones indefinidas, aventuras que aún no habían hallado una forma concreta, estaban empezando a cristalizar en torno al cenicero". V.NABOKOV/ Chéjov

"¿Has visto alguna vez un montaje realmente hermoso de, digamos, "El jardín de los cerezos"? No me digas que sí. Nadie lo ha visto. Puede que hayas visto "montajes inspirados, montajes eficaces", pero nunca algo hermoso. Nunca una versión en la cual todos los que salen al escenario estén a la altura del talento de Chéjovè, matiz por matiz, carácter por carácter."-J.D.Salinger

lunes, 31 de mayo de 2010

Dadá, el Surrealismo y Francis Picabia

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Autorretrato, 1946

Parade amoreuse 1917

Les calanques, 1942




Dadá comenzó siendo un movimiento nihilista como reacción a la gran matanza que fue la Primera Guerra Mundial ¿para qué el arte?; en 1916 se abrió el Cabaret Voltaire en Zurich, aunque ya Marcel Duchamp había anunciado los nuevos tiempos en 1913 al "construir" su primer ready made, la rueda de bicicleta sobre un pedestal; en 1924 Breton publica el Primer Manifiesto Surrealista; Dada y Surrealismo son dos movimientos que encontrarán en el azar, el automatismo y las teorías freudianas del subconsciente, potentes caminos para ensanchar la imaginación. Y de paso... provocar, a la burguesía bienpensante, épater le bourgeois; Francis Picabia el artista francés de origen cubano,(1879-1953) ,en eso también fue un precursor: 

"Estáis todos condenados; ¡de pie! De pie como lo haríais para oír la Marsellesa o el Dios salve al rey...
Dadá solo no huele; no es nada, nada, nada.
Es como vuestras esperanzas:nada;
como vuestro paraíso: nada;
como vuestros ídolos:nada;
como vuestros artistas: nada;
como vuestras religiones: nada.
Silbad, gritad, rompedme los dientes, ¿y qué?
Aún os diré que sois unos retardados. En tres meses, mis amigos y yo os venderemos nuestros cuadros por unos pocos francos."


(Manifeste cannibale dada, de Francis Picabia, leído en la "soirée Dada" en el Théâtre de la Maison de l'Oeuvre, París, 27 de marzo de 1920.)



Picabia tuvo un enorme éxito en París como artista dadaísta y en Nueva York, junto al expatriado francés  Marcel Duchamp, realizó revistas protodadaístas,"391"y otras. Decía cosas incisivas, provocativas, muy dadá: "Las únicas cosas de verdad horribles son Arte y antiarte. Dondequiera que aparezca el arte, la vida desaparece".