"¿Sabe usted cómo escribo yo mis cuentos? -le dijo a Korolenko, el periodista y narrador radical, cuando acababan de conocerse- Así." Echó una ojeada a la mesa -cuenta Korolenko- tomó el primer objeto que encontró, que resultó ser un cenicero, y poniéndomelo delante dijo: " Si usted quiere mañana tendrá un cuento. Se llamará El cenicero."Y en aquel mismo instante le pareció a Korolenko que aquel cenicero estaba experimentando una transformación mágica: "Ciertas situaciones indefinidas, aventuras que aún no habían hallado una forma concreta, estaban empezando a cristalizar en torno al cenicero". V.NABOKOV/ Chéjov

"¿Has visto alguna vez un montaje realmente hermoso de, digamos, "El jardín de los cerezos"? No me digas que sí. Nadie lo ha visto. Puede que hayas visto "montajes inspirados, montajes eficaces", pero nunca algo hermoso. Nunca una versión en la cual todos los que salen al escenario estén a la altura del talento de Chéjovè, matiz por matiz, carácter por carácter."-J.D.Salinger

martes, 24 de abril de 2012

Elogio de ROBERT FROST


"Robert Frost nos visitó en noviembre de 1960, sólo una semana después de las elecciones generales. Dice algo sobre nuestro colegio que la perspectiva de su llegada suscitara más interés que la contienda electoral entre Nixon y Kennedy, la cual para la mayoría de nosotros no fue en absoluto una contienda. Nixon era un estrecho y un gruñón"....
Es el comienzo de  Vieja escuela, novela de formación con tintes autobiográficos, de Tobias Wolff que  Rodrigo Fresán considera, ya, un pequeño clásico. Wolff construye con  pasión   una historia de adolescentes  en un exclusivo internado  la mayoría de los cuales quieren  ser escritores.Cada curso el colegio  invita a un autor reconocido.Este año vendrá Hemingway .Frost  ya estuvo y es nombrado con  admiración y respeto;  En 1960 Frost tenía ochenta y cinco años, había recibido  varios premios Pulitzer, había sido reconocido con múltiples títulos honoríficos,  incluidos los de las universidades de Cambridge y Oxford, era considerado   un gran poeta y  una gloria nacional.


El nobel polaco Czeslaw Milosz en Diccionario de una vida,  la entrada  Robert Frost, a pesar de  más adelante decir no amar especialmente su poesía, la inicia así:
"Escribo sobre este autor considerado el mayor poeta norteamericano del siglo XX, no por admiración sino más bien por el asombro que me produce el personaje. Resulta difícil entender que un único país pudiera dar a luz a tres poetas tan diferentes entre sí como Walt Whitman, Emily Dickinson y Robert Frost".

Vladimir Nabokov se encontraba entre sus admiradores;  en Pálido fuego, que publicó en 1962, todavía en vida de  Frost,  deja claro cuánto  valoraba  la  poesía de apariencia sencilla pero  de intenso lirismo  del poeta.

En  pocas líneas Nabokov desvela la grandeza de Frost: su capacidad de escribir alta poesía y conmover con palabras  de  uso cotidiano;  su particular percepción de la naturaleza entendida en  sentido extenso, sin confines como  una realidad que abarca lo visible y lo que no se ve; y hace un comentario - esclarecedor para comprender el sentido profundo de su poesía - al señalar cómo los dos últimos versos -idénticos- de un poema difieren en su sentido  según la carga de trascendencia.

Es  una de las anotaciones de Charles Kinbote al largo poema que vertebra Pálido fuego, citando la opinión del  poeta americano John Shade. [Ambos, Kinbote y Shade, actúan como álter ego de Nabokov, máscaras a través de las que habla el escritor, indistintamente, según le convenga],  alude a la excelencia de Frost. Según Shade:
"Frost es el autor de uno de los más grandes poemas cortos de la lengua inglesa, un poema que todos los niños norteamericanos saben de memoria, acerca de los bosques invernales y el crepúsculo desolado, y las dulces reconvenciones de los cencerros del caballo en el aire que se oscurece, y el final prodigioso y conmovedor, los últimos versos idénticos en cada sílaba, pero uno personal y físico y el otro metafísico y universal. No me atrevo a citarlos de memoria por temor de desplazar una de esas preciosas palabritas. 
A pesar de la excelencia de sus dones, John Shade nunca podía conseguir que sus copos de nieve se posaran así".



STOPPING BY WOODS ON SNOWY EVENING
( alto en el bosque  en un atardecer nevado)


Whose woods these are I think I know.
His house is in the village though;
he will not see me stopping here
too watch his woods fill up with snow.

Creo saber de quién son estos bosques
su casa está en el pueblo;
él no va a pescarme parado aquí
admirando sus árboles nevados.


My little must think in queer
To stop without a farmhouse near
Between the woods and frozen lake
The darkest evening of the year.

A mi pequeño caballo debe sorprenderle
que lo detenga en este lugar sin granjas a la vista
entre los bosques y la laguna helada
en el atardecer más frío del año.


He gives his barness bells a shake
To ask if there is some mistake.
The only other sound´s the sweep
Of easy wind and downy flake.


Sacude las campanillas del arnés
para preguntarme si hay algún error.
El único otro sonido es suave,
el del paso del viento y los blancos copos.



The woods are lovely, dark and deep,
But I have promises to keep,
And miles to go before I sleep,
And miles to go before I sleep.

Los bosques son bellos, oscuros y profundos,
pero tengo promesas que cumplir
y millas que andar antes de acostarme,
y millas que andar antes de acostarme.



Robert Lee Frost (1874-1963)














Vladimir Nabokov, Pálido fuego, Anagrama
Tobias Wolff, Vieja escuela, Alfaguara
Czeslaw Milossz, Abecedario, Diccionario de una vida, Turner-FCE