"¿Sabe usted cómo escribo yo mis cuentos? -le dijo a Korolenko, el periodista y narrador radical, cuando acababan de conocerse- Así." Echó una ojeada a la mesa -cuenta Korolenko- tomó el primer objeto que encontró, que resultó ser un cenicero, y poniéndomelo delante dijo: " Si usted quiere mañana tendrá un cuento. Se llamará El cenicero."Y en aquel mismo instante le pareció a Korolenko que aquel cenicero estaba experimentando una transformación mágica: "Ciertas situaciones indefinidas, aventuras que aún no habían hallado una forma concreta, estaban empezando a cristalizar en torno al cenicero". V.NABOKOV/ Chéjov

"¿Has visto alguna vez un montaje realmente hermoso de, digamos, "El jardín de los cerezos"? No me digas que sí. Nadie lo ha visto. Puede que hayas visto "montajes inspirados, montajes eficaces", pero nunca algo hermoso. Nunca una versión en la cual todos los que salen al escenario estén a la altura del talento de Chéjovè, matiz por matiz, carácter por carácter."-J.D.Salinger

martes, 2 de octubre de 2012

ANTONIONI: La(s) mirada(s) de MICHELANGELO

Carlos Reviriego en   "Antonioni a los 100" ,publicado en El Cultural de El Mundo, recuerda que el 29 de septiembre de 2012, Michelangelo Antonioni hubiera cumplido cien años. Murió el 30 de junio de 2007, el mismo día que otro gran diretor, el sueco Ingmar Bergman

El crítico   se detiene en  su modo de hacer cine, tan poco comprendido; acusado de elitista, cuando el cine de Antonioni sólo es "un cine de conocimiento que requiere una complicidad, un esfuerzo y una atención por parte del espectador muy alejado de las formas actuales de consumo de imágenes."

Reviriego va pasando sobre las distintas películas  que realizó hasta que a los 73 años el director italiano,  sufrió un ictus que le semiparalizó el cuerpo y le dejó sin habla para siempre. Pero su lucidez siguió intacta, y recuerda la colaboración con Wim Wenders con quien codirigió en 1995, Mas allá de las nubes. El artículo termina:
"En 2003, Antonioni rodó su testamento fílmico en la iglesia romana de San Pietro in Vincoli. Reconstruyó digitalmente su cuerpo cruzando el pasillo central de la iglesia para situarse frente al Moisés de Michelangelo, recién restaurado, de manera que el milagro virtual -otra suerte de restauración- le permitió andar por primera vez en veinte años."La mirada de Michelangelo", un cortometraje de 14 minutos, es el autorretrato de un artista en el limbo (digital) de la imagen y de la vida, abrumado por la conciencia de mortalidad que le devuelve la majestuosidad y la fuerza mística de Michelangelo Buonarroti. Como gesto final, nos invitó una vez más a habitar el misterio de la mirada". CARLOS REVIRIEGO.
                                        ***
En el cortometraje se crea una atmósfera de luces y penumbras en un silencio que se adensa hasta  casi el final en que se disuelve lentamente en una música  lejana, como murmullos, de Palestrina.
El cineasta  desde el umbral de la iglesia avanza por la nave  , ofreciendo un aspecto de   fragilidad   a pesar del "soporte digital" que le ha permitido abandonar la silla de ruedas temporalmente.
El sepulcro del Papa Julio II - el mayor mecenas de la historia- no se parece  al grandioso proyecto inicial. La tumba monumental  exenta diseñada  por Miguel Ängel y que fue su  pesadilla, ha quedado reducida a un  modesto monumento adosado, con una serie de figuras: el Papa yacente, las bíblicas Lea y Raquel...y otras de ambigüa o dudosa autoría ...
Sólo con  Moisés ni hay ,ni podría haber,duda; sigue siendo una figura imponente que  unicamente  Miguel Ángel pudo idear y esculpir. 
Antonioni le contempla lentamente, se demora recorriéndo las formas,toca los pliegues de mármol,la rodilla, enfoca las turbulentas barbas,el pie doblándose con energía para levantarse iracundo, y hace que la cámara acerque el furor de la mirada que  compendia en el iris tallado la terribilitá de Miguel Ángel, casi como si fuera un autorretrato interior del propio artista.


Mientras  pasan los títulos de crédito   permanece la tensión magnetizada que Antonioni ha creado con luz, sombras, apenas sonido y pureza de la arquitectura de arcos, columnas , bóvedas, y espacio  iluminado y ensombrecido,  siguiendo la trayectoria de la cámara que es también la de  su mirada  de arquitecto. Su  mirada y su  figura    dialogan con Micheangelo a través del Moisés en un doble silencio de  intensidad sostenida..