"¿Sabe usted cómo escribo yo mis cuentos? -le dijo a Korolenko, el periodista y narrador radical, cuando acababan de conocerse- Así." Echó una ojeada a la mesa -cuenta Korolenko- tomó el primer objeto que encontró, que resultó ser un cenicero, y poniéndomelo delante dijo: " Si usted quiere mañana tendrá un cuento. Se llamará El cenicero."Y en aquel mismo instante le pareció a Korolenko que aquel cenicero estaba experimentando una transformación mágica: "Ciertas situaciones indefinidas, aventuras que aún no habían hallado una forma concreta, estaban empezando a cristalizar en torno al cenicero". V.NABOKOV/ Chéjov

"¿Has visto alguna vez un montaje realmente hermoso de, digamos, "El jardín de los cerezos"? No me digas que sí. Nadie lo ha visto. Puede que hayas visto "montajes inspirados, montajes eficaces", pero nunca algo hermoso. Nunca una versión en la cual todos los que salen al escenario estén a la altura del talento de Chéjovè, matiz por matiz, carácter por carácter."-J.D.Salinger

domingo, 11 de noviembre de 2012

José WATANABE & el método pessoa


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En sus Diarios (Gadir 2008),  el portugués  Fernando Pessoa  escribe el 25 de mayo de 1906: 
"He decidido leer, de aquí en adelante, dos libros cada día -uno de poesía o literatura, el otro de filosofía o ciencia."
Una variante a la de Pessoa sería  que de esos dos libros de lectura  uno  fuera de prosa y otro de poesía. Tener siempre una pareja  a mano que se retroalimente, ya que  el  poeta ruso Joseph Brodsky, recomienda la poesía como el  único  método que conoce  para afinar el gusto literario.
Hoy el libro de poesía es Elogio del Refrenamiento. del poeta   José WATANABE,
                                                                   *

José WATANABE,  es el poeta que  coge siempre desprevenido al lector, le sacude y conmociona; como César VALLEJO, aunque de modo diferente. Son dos poetas  capaces por sí solos de convertir Perú en un lugar de referencia de la poesía universal.

La estampa de Utamaro que cita el poema ha sido imposible  encontrarla. Utamaro con su refinamiento de línea parece cultivar otros temas: damas de extrema elegancia o escenas de acentuado erotismo; pero ese hombre tenue bajo la lluvia  del verso puede ser una de las frágiles figuras   que atraviesan el puente bajo el aguacero de la  conocida estampa de Hiroshige que reprodujo Van Gogh.

El hombre tenue bajo la lluvia es el padre de Watanabe que llegó desde Japón buscando trabajo y por suerte para todos, hablantes de español  o no, eligió Perú para quedarse y se casó con una peruana, a la que su hijo evocará con áspera ternura.







LAS MANOS


Mi  padre vino desde tan lejos
cruzó los mares,
caminó
y se inventó caminos,
hasta terminar dejándome sólo estas manos
y enterrando las suyas
como dos tiernísimas frutas ya apagadas.

Digo que bien pueden ser estas sus manos
encendidas también con la estampa de Utamaro
del hombre tenue bajo la lluvia

sin embargo, la gente repite que son mías
aunque mi padre,
multiplicó sus manos
sólo por dos o tres circunstancias de la vida
o porque no quiso que otras manos
pesasen sobre su pecho silenciado.

Pero es bien sencillo comprender
que con estas manos
también enterrarán un poco a mi padre,
a su venida desde tan lejos,
a su ternura que supo modelar sobre mis cabellos
cuando él tenía sus manos para coger cualquier viento
de cualquier tierra.




LA TENTACIÓN EN EL DESIERTO

Los pastores de cabras
que cruzan el desierto
siguiendo largos caminos invisibles
te miran compasivos. Adivinan
que en tu quietud, recostado en la roca,
mientras ninguna hora avanza,
desmoronas igual que el sol a las piedras
las palabras del mal.

Cuando regresen de sus valles de pastura
(en la aridez sonará como agua la alegría
de los cencerros) ya no estarás. Solo hallarán
en la roca
la huella de tu espalda,
negra,
como si hubieras ardido.



INFORME PARA MI HERMANO MUERTO EN LA INFANCIA

AHORA no hay lugar a discusión ni defensa.
La peste tenía su oficio.
Fue duro verte rodar como una semilla.
Yo sobrevivo entre los muertos.
Caminamos por los pasillos como en  esas silenciosas y vastas posadas.
Respiramos el deseo de huir sin cancelar la cuenta.
Papá escanció su último aire sobre nosotros.
Me acompaña  una muchacha parecida a una fuente.
Nos alimenta una licuadora.
Ya empieza el verano.
Te  ves con papá?
En general, me he vuelto un poco indiferente.
A veces pesa mucho el silencio de los cipreses y los muertos.





Nota de lectura:
Watanabe, el hijo del inmigrante japonés que leía haykus y trabajaba en una hacienda azucarera no practica esa forma poética pero una vez cita un hayku de Morikate:

"Cae un pétalo de flor/ y de nuevo sube a la rama/Ah, es una mariposa"

-y en otro momento hace un hayku a la manera de Basho, pero es eso, una recreación:

"En la cima del risco/ retozan el cabrío y su cabra/ Abajo el abismo" 

Y a pesar de ello el espíritu de los haykus planea sobre los poemas de Watanabe:
-la mirada oblicua capaz atisbar por las rendijas de las apariencias y llegar al centro de lo real oculto  para  hacerlo evidente; el ritmo cortado y grave; la concisión, la intensidad, la austeridad y , a veces, un instante de humor que puede fundirse en melancolía....




+ poesía peruana: 
José WATANABE & REMBRANDT
José WATANABE, El poeta alado
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José WATANABE/ La Última Cena y Oración de Getsemaní 

-Mauricio MEDO, Alicia y el espejo 


José WATANABE, Elogio del Refrenamiento. Renacimiento 2003