"¿Sabe usted cómo escribo yo mis cuentos? -le dijo a Korolenko, el periodista y narrador radical, cuando acababan de conocerse- Así." Echó una ojeada a la mesa -cuenta Korolenko- tomó el primer objeto que encontró, que resultó ser un cenicero, y poniéndomelo delante dijo: " Si usted quiere mañana tendrá un cuento. Se llamará El cenicero."Y en aquel mismo instante le pareció a Korolenko que aquel cenicero estaba experimentando una transformación mágica: "Ciertas situaciones indefinidas, aventuras que aún no habían hallado una forma concreta, estaban empezando a cristalizar en torno al cenicero". V.NABOKOV/ Chéjov

"¿Has visto alguna vez un montaje realmente hermoso de, digamos, "El jardín de los cerezos"? No me digas que sí. Nadie lo ha visto. Puede que hayas visto "montajes inspirados, montajes eficaces", pero nunca algo hermoso. Nunca una versión en la cual todos los que salen al escenario estén a la altura del talento de Chéjovè, matiz por matiz, carácter por carácter."-J.D.Salinger

martes, 12 de mayo de 2015

El cambista y su esposa




Quentin Metsys nació  en Lovaina en 1466 aunque pronto se trasladó  a Amberes donde desarrollaría su oficio de pintor. Se le considera fundador de la escuela de Amberes cuyos integrantes se proponían compaginar  la  tradición flamenca y las innovaciones italianas contemporáneas. Esa doble influencia se refleja en Metsys unas  veces con  la vuelta al estilo de los grandes maestros flamencos del pasado, -Van Eyck especialmente-,y otras  por la incorporación a sus obras de  hallazgos de  artistas  italianos de vanguardia  -sobre todo  Leonardo.  
El cambista y su mujer, 1514, pertenece al estilo que retrocede  -casi cien años-, para inspirarse en  Jan Van Eyck . De Van Eyck, toma la minuciosidad de los detalles,el realismo milagroso  de  materias  y texturas (telas ,cristal, metales, perlas, maderas..) y, -como en el retrato de  Los esposos Arnolfini-, el espejo convexo que amplia el espacio incluyendo el del espectador, ocupado en la pintura por   otro personaje frente a los esposos. 
También es más propio de Van Eyck y su época  el simbolismo oculto: detalles, aparentemente realistas,  que disfrazan y hacen presente la religiosidad que impregnaba la vida cotidiana. 
   Quentin METSYSEl cambista y su esposa, h.1514,ól/lz, 71 x 68 cm. Louvre.



En la primera mitad del siglo XVI, Amberes era el centro europeo que dominaba el comercio del Norte con el Sur. Mercaderes y comerciantes portugueses y españoles, banqueros alemanes e italianos hacían  negocios en la atareada ciudad, capital económica de Europa. Una consecuencia de ese cosmopolitismo económico era la necesidad  de  cambistas  como el de la  pintura que se encargaban de encontrar el equivalente entre las diversas monedas europeas -pesándolas y teniendo en cuenta el tipo de metal precioso (oro, plata...)  de que estaban hechas.
Amberes, posteriormente sería la ciudad de Rubens;  el   gran artista del Barroco vivió  en un palacio a la italiana que todavía se puede admirar y que cuenta tantas cosas de su éxito social y  su cultura humanista.  La pintura de Metsys, a pesar de las limitaciones estilísticas al utilizar un estilo anacrónico -que en cierto sentido la aproximan a un pastiche-, es una sólida fuente histórica sobre  la actividad mercantil de la ciudad entonces y está llena de ingenuo encanto. Así lo debió entender Rubens  a quien perteneció el cuadro hasta su muerte. Eso fue  mucho antes de que esta pintura atrajera a tantos  visitantes en el Louvre, su actual emplazamiento.