"¿Sabe usted cómo escribo yo mis cuentos? -le dijo a Korolenko, el periodista y narrador radical, cuando acababan de conocerse- Así." Echó una ojeada a la mesa -cuenta Korolenko- tomó el primer objeto que encontró, que resultó ser un cenicero, y poniéndomelo delante dijo: " Si usted quiere mañana tendrá un cuento. Se llamará El cenicero."Y en aquel mismo instante le pareció a Korolenko que aquel cenicero estaba experimentando una transformación mágica: "Ciertas situaciones indefinidas, aventuras que aún no habían hallado una forma concreta, estaban empezando a cristalizar en torno al cenicero". V.NABOKOV/ Chéjov

"¿Has visto alguna vez un montaje realmente hermoso de, digamos, "El jardín de los cerezos"? No me digas que sí. Nadie lo ha visto. Puede que hayas visto "montajes inspirados, montajes eficaces", pero nunca algo hermoso. Nunca una versión en la cual todos los que salen al escenario estén a la altura del talento de Chéjovè, matiz por matiz, carácter por carácter."-J.D.Salinger

viernes, 26 de marzo de 2010

Cavafis/ Ilíadas (dos ediciones, dos traducciones de un poema)

.

Poca gente puede leer a Kavafis en su lengua; la tarea del traductor es  la del funambulista: debe mantener el equilibrio  entre la fidelidad al autor, al sentido y al verso, a la música del poema... A los lectores sólo les queda elegir la traducción , confiar en el traductor y saber que es mejor leer una traducción que nada.

Este poema de Kavafis se centra en la figura del anciano Príamo rey de Troya dirigiéndose  a rescatar el cadáver de su hijo  Héctor en plena noche ; espoleado por el dolor; sopesando ,con inquietud lo tentador que el rescate pueda resultara Aquiles. 

En el Canto XXIV de la Ilíada, Patroclo ya ha muerto a manos de Héctor, pero Aquiles ha vengado a su  amigo matando al príncipe troyano, y el Canto comienza cuando los aqueos se retiran a dormir a las naves y Aquiles se queda llorando desconsoladamente a Patroclo; de pronto se levanta y ata a su carro el cadáver de Héctor y le ultraja arrastrándole por el polvo  entorno a la tumba de Patroclo. La venganza de Aquiles parece no tener fin y hasta los dioses se apiadan, aunque no Hera, Posidón y Atenea. Al fin el anciano Príamo cargado de tesoros para el rescate del cadáver de su hijo se dirige al campamento aqueo.La confrontación Aquiles/ Príamo,es de una  tensa emoción . Homero cuenta:

"...a prisa el viejo se montó en su carro,
y del atrio y del pórtico sonoro
arrancó, y tiraban por delante
del carro, que tenía cuatro ruedas..."


Kavafis  transmite todo el  dolor de Príamo convertido en la necesidad acuciante de llegar cuanto antes junto el cadáver de su hijo.Hay dos traducciones, a elegir:

Museo de la Acrópolis de Atenas./ Esculturas de lós periodos arcaicos (VII-VI) y severo (1ª s V a.c.)


VIAJE NOCTURNO DE PRÍAMO

Por Ilión es mi duelo.
Toda
Troya envuelta en el dolor y el abatimiento
grandes lamentos priámide Héctor levanta.

Gravemente sonoros resuenan.
Nadie
que no llore en Troya permanece,
nadie que olvide la memoria de Héctor.

Mas inútil es el llanto en esa
ciudad
por el dolor hundida:
sordo es el Destino adverso.

Príamo no ama las inútiles lamentaciones.
Reune
el oro del tesoro; hace acopio de
lebetas, alfombras, pieles; muchas
túnicas, trípodes, espléndidos
peplos,
y otras cosas, todo cuanto estima oportuno,
y lo carga en su carro.

De las terribles manos de su enemigo,
con regalos
recuperará el cuerpo de su hijo
para honrarlo con funeral solemne.

Huye en la oscuridad de la noche
Con gran
silencio. Sólo un pensamiento
tiene, que su carro vuele.

Se alarga el oscuro camino.
Penoso
es el gemido del viento en torno a él.
Grazna un cuervo siniestro en la lejanía.

Ahora, un perro ladra;
rápida
más allá cruza una liebre como un murmullo.
El rey espolea, espolea a sus caballos.

Sombras tétricas se despiertan sobre la
llanura.
Qué honda es la razón de aquella prisa
que empuja al Dardánida como una saeta
hacia los navíos de los Argivos asesinos y los
Aqueos.

El rey avanza en silencio:
hasta parece empujar con el cuerpo para que su carro
veloz, veloz, vuele.

(ant.1911)
KAVAFIS, Konstantino, Poesías completas, traducción: Jose María Alvarez, Hiperión.

                                  Cerámica griega de figuras negras, auriga, s.VI a.c

PASEO NOCTURNO DE PRÍAMO


Dolor y llanto en Ilión.
La tierra
de Troya, en la amargura del desaliento y la angustia
llora por el gran Héctor, hijo de Príamo.

El lúgubre treno, con gravedad resuena.
Ni un alma
hay en Troya que no llore
ni olvide el recuerdo de Héctor.

Mas vano es e inútil,
inmenso
el llanto de la ciudad dolorida;
sordo es el destino adverso.

Príamo aborrece lo inútil,
saca
oro del tesoro; añade
vasos, alfombras, mantos; más aún,
túnicas, trípodes, un conjunto espléndido
de peplos,
y todo cuanto estima necesario
y lo carga en su carro.

Con un rescate quiere recuperar
del terrible
enemigo el cuerpo de su hijo,
y honrarlo con solemnes funerales.

Parte en la noche silenciosa.
en el mayor
silencio. Sólo ahora le invade un pensamiento,
correr veloz, veloz su carro.

Se alarga el camino tenebroso.
Lúgubre
gime el viento.
Un cuervo de mal agüero grazna a lo lejos.

Aquí, el aullido de un perro;
allí,
fugaz cruza una liebre, como un susurro.
El rey fustiga, fustiga a los caballos.

Sombras siniestras de la llanura
van despertándose,
y perplejas se preguntan a qué con tanta prisa
vuela el dardánida hacia las naves
de los argivos asesinos y funestos
aqueos.

Pero el rey no piensa en eso;
dirige veloz su carro, veloz en su carrera.

(mayo, 1893)




CAVAFIS,C.P.:Poesía completa,traducción: Bádenas de la Peña, Alianza Tres.
HOMERO: Ilíada, Cátedra.