"¿Sabe usted cómo escribo yo mis cuentos? -le dijo a Korolenko, el periodista y narrador radical, cuando acababan de conocerse- Así." Echó una ojeada a la mesa -cuenta Korolenko- tomó el primer objeto que encontró, que resultó ser un cenicero, y poniéndomelo delante dijo: " Si usted quiere mañana tendrá un cuento. Se llamará El cenicero."Y en aquel mismo instante le pareció a Korolenko que aquel cenicero estaba experimentando una transformación mágica: "Ciertas situaciones indefinidas, aventuras que aún no habían hallado una forma concreta, estaban empezando a cristalizar en torno al cenicero". V.NABOKOV/ Chéjov

"¿Has visto alguna vez un montaje realmente hermoso de, digamos, "El jardín de los cerezos"? No me digas que sí. Nadie lo ha visto. Puede que hayas visto "montajes inspirados, montajes eficaces", pero nunca algo hermoso. Nunca una versión en la cual todos los que salen al escenario estén a la altura del talento de Chéjovè, matiz por matiz, carácter por carácter."-J.D.Salinger

viernes, 8 de enero de 2010

José Ángel Valente & Paolo Uccello

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De  Paolo di Dono, apodado  Paolo  Uccello por sus contemporáneos florentinos, habla Vasari   en Las Vidas  con  admiración y  afecto:
"Rara vez nace un talento brillante que no sea al mismo tiempo, en sus obras originales, extravagante y caprichoso, y aún menos frecuente es encontrar una persona a la que la naturaleza haya dotado de espíritu y de intelecto a la que por equilibrio natural no la acompañe la altivez. Es más, en estos casos, son tan fuertes la soledad, la introversión y la falta de interés por que los demás disfruten con sus obras, que a menudo la pobreza incapacita a esas personas hasta tal punto que no consiguen por mucho que lo intenten, levantar el vuelo".
Y lamenta que el "gran pintor florentino"   muera en la pobreza y el olvido  por haberse dedicado  en cuerpo y alma al arte  obsesionándose con  la perspectiva cuya invención le pareció la clave de los  problemas plásticos.

Paollo Uccello (1397-1475) buscaba la perfección de lo representado con la pasión del alquimista, en la transmutación de las formas por la perspectiva. Murió el año en que Miguel Ángel nacía y pertenece  a la primera generación del Quattrocento, como Ghiberti, Brunelleschi,  Donatello, Della Robbia...
Es un  artista  de radical audacia: un fauvista perdido y solo en el río del tiempo, un cubista escondido y solitario mucho antes de que Picasso y Braque nacieran y con un aire onírico que...
No tiene por modelo a la Naturaleza,ni en  la utilización del color, ni en  la imitación de las formas y tampoco a la Antigüedad que fue lo propio del Renacimiento. Su arte es puro artificio, como se acepta, al final, que es el arte; sigue ciegamente, su vocación y aunque en  casa faltaba de todo, él no era consciente de ello arrastrado por la  pasión de llegar a dominar  la perspectiva y aplicarla a sus obras.

Así realizó las  tres versiones de la  Batalla de San Romano -la de  los Uffici, el Louvre y la National Gallery- tan singulares,tan emocionantes,  tan "modernas".
Años antes había pintado esta tablita que representa la leyenda de San Jorge y la Princesa, en  un estilo casi fauvista en el color y a punto para el cubismo en las formas y con una atmósfera de algo soñado, casi surrealista....Para comprender su separación de la norma -respecto a las ideas plásticas del Primer Renacimiento-se la podría comparar con la misma escena que  unos años antes ,h 1415, el gran Donatello había realizado  en el pedestal  de su San Jorge  de mármol, en un relieve muy plano, schiacciato, de forma exquisita pero  convencional, en su armonía clásica.
Hay en la imagen de la escena de San Jorge, la Princesa y el Dragón de Uccello un antinaturalismo de miniatura, de imaginado y también algo misterioso : el remolino de platas y grises oscuros, detrás del caballero, sobre el bosquecillo; es una elemento  difícil de comprender   que en su burbujeo pudiera dar a la escena un aire submarino ..., Aunque preguntada P., una niña de dos años,  qué ve en ello  afirma con  seguridad que es un sol. Un sol.
 José Ángel Valente al final del  poema arrebata al "relato" de Uccello,  su inocencia con un ligero toque freudiano de simbolísmo tal vez demasiado esquemático...


UCCELLO, Paolo, h. 1439,témpera/tabla, 52 x 90 cm. National Gallery.(ampliar)


(Paolo Uccello)


San Jorge es apenas un niño
sobre un blanco caballo de cartón.

En el cielo azul pálido

hay una luna mínima, cortante,
y discurren distraídas las nubes.

La boca de la cueva se abre enorme,

apenas defendida por el dragón
con ojos en las alas
de encendidos colores
como el pavo real.

su sangre corre roja

convencional la sangre,
y tiñe tierno el verde de su piel.

La mujer, roja y verde

como el dragón, apenas
lo sujeta con una leve cuerda
que nada tensa.

Dócil, el animal

se presta al vencimiento.
La mano izquierda de ella
presenta, muestra, invita
a la entregada bestia.

Mientras la prolongada lanza

del san Jorge inocente
perpetúa la oscura
penetración.


                        
Donatello, San Jorge y el dragón.h, 1415, relieve muy plano,schiacciato, en el pedestal de San Jorge. Bargello, Florencia









link relacionado: Eugenio MONTEJO y la Batalla de San Romano


José Ángel Valente (Orense 1929-Ginebra 2000 ) es uno de los grandes poetas en legua española.