"¿Sabe usted cómo escribo yo mis cuentos? -le dijo a Korolenko, el periodista y narrador radical, cuando acababan de conocerse- Así." Echó una ojeada a la mesa -cuenta Korolenko- tomó el primer objeto que encontró, que resultó ser un cenicero, y poniéndomelo delante dijo: " Si usted quiere mañana tendrá un cuento. Se llamará El cenicero."Y en aquel mismo instante le pareció a Korolenko que aquel cenicero estaba experimentando una transformación mágica: "Ciertas situaciones indefinidas, aventuras que aún no habían hallado una forma concreta, estaban empezando a cristalizar en torno al cenicero". V.NABOKOV/ Chéjov

"¿Has visto alguna vez un montaje realmente hermoso de, digamos, "El jardín de los cerezos"? No me digas que sí. Nadie lo ha visto. Puede que hayas visto "montajes inspirados, montajes eficaces", pero nunca algo hermoso. Nunca una versión en la cual todos los que salen al escenario estén a la altura del talento de Chéjovè, matiz por matiz, carácter por carácter."-J.D.Salinger

domingo, 25 de mayo de 2014

GOYA en Nueva York




Francisco de GOYA y Lucientes no es un genio  sólo por la excelente calidad técnica que adquiere pronto y le caracteriza sino por la capacidad de invención  y la evolución de su pintura a partir de 1792, el  año de la misteriosa enfermedad que le dejó sordo. Ese año en un escrito a la Real Academia de San Fernando, -en pleno Neoclasicismo, tan sumiso a  normas-,  afirma con rotundidad: "... no hay reglas en la pintura" .
Esa radical independencia le sumerge en el  riesgo y a la  invención , le lleva a internarse  en abismos inexplorados en pinturas, dibujos y grabados  que  provocan los versos de Baudelaire en Los Faros"Goya, pesadilla llena de cosas desconocidas..." 
                                             

El Metropolitan de Nueva York  expone hasta el 3 de agosto los retratos que hizo Goya a la familia del conde de Altamira. Pertenecen a los años ochenta, todavía cercanos  al estilo rococó,  pero  muestran un  dominio inusual del color y la luz y algo que distinguirá siempre sus retratos, la sabiduría para plasmar la verdad interior del modelo. Y también la sensibilidad especial de Goya , -tan fiero en la sátira de  Caprichos y Disparates o en la crueldad de Los Desastres de la Guerra-,  para  representar  a los niños.
                                           
Goya reconocía sólo como   maestros  a   "Velázquez, Rembrandt y la Naturaleza". La Naturaleza (humana) queda patente en sus Disparates y Caprichos y se hace Historia en Los Desastres de la Guerra. De esta serie señala Robert Hughes:
 "esos grabados estremecedores en los que el pintor da fe de los inenarrables y crueles sucesos de la sublevación española contra la invasión napoleónica: con su testimonio Goya se convirtió en el primer reportero gráfico de guerra moderno"

                                             
                                Portada de los Caprichos, 1799. "El sueño de la razón produce monstruos"

                                      
                                     
                                                              
                                     
                                              Desastres de la Guerra, 1808-20

Retrató a la aristocracia, a las  clases dirigentes y fue pintor de cámara  de los reyes Carlos IV y su hijo Fernando VII. Como otros artistas, aspiraba al ascenso social y se sentía a gusto  en los ambientes aristocráticos e ilustrados;  a  su amigo de infancia Martín Zapater le escribe que "si no era una persona de alto rango  o recomendado por un amigo no trabajaba nada para nadie".

               Manuel Osorio Manrique de Zúñiga. Boy in red, 1788, ól/lz, Metropolitan.
[La firma del pintor aparece en el papel que lleva la urraca en el pico. En esta retrato Goya enlaza con la tradición de la mejor pintura barroca española, con Velázquez, pero  aquí sobretodo con Murillo. La pintura es propiedad del Metropolitan. Fue donada por Ketty Bacher Miller a condición de que cada año volviera a su apartamento por unos días - que ella convertía en una recepción extraordinaria  para sus amistades- y así  se hizo hasta su muerte en 1979.]
La autoría  de los cuadros de la familia Altamira   es clara, aunque la autenticidad de algunas pinturas de Goya se discuta. El Coloso, se descatalogó  ( y se descolgó de El Prado hace pocos años ) con muy buen sentido, gracias a  una conservadora del Museo (Manuela Mena) que tuvo el valor  de afrontar la polémica. Se discuten otras pinturas como  La lechera de Burdeos y alguna más..., pero afecta poco al conjunto de una obra extensa  ( setecientas pinturas, numerosos dibujos y grabados... ) y en su mayor parte catalogada con seguridad. Robert Hughes hacía  sobre la cuestión un comentario perverso aunque ya -después de la descatalogación del Coloso-  no sea tan exacto:
" Hoy , aparte de dibujos y grabados, el Prado posee unas ciento cincuenta pinturas de Goya, aunque no todas son auténticas, un hecho que los conservadores del museo admiten a veces en privado, pero que se niegan a declarar en público"

Vicente Osorio de Moscoso, conde de Altamira, 1787, ól/lz, 177 x 108, Madrid, Banco de España.

En 1787 el conde de Altamira  que era  director del Banco de San Carlos, -el futuro Banco de España-,  encargó su retrato a Goya; el cuadro   ha permanecido en el Banco  desde entonces y abandona   Madrid por primera vez para la exposición  neoyorquina.

Este  retrato   tiene  un interés añadido porque conduce  a un aspecto controvertido del pintor: si Goya adulaba o no a sus retratados de importancia. El conde de Altamira era de mínima estatura, casi un enano. Goya le retrata sentado y salva  el escollo en parte , y aunque no quiere evitar que la mesa resulte demasiado alta para la figura, y sale airoso del reto, agradando al cliente, sin falsear la percepción y dañar su prestigio. Este aspecto de la sinceridad de la imagen del retratado, lleva hasta los retratos reales de los que se ha fantaseado  que Goya utilizara  para denigrar a la familia real.


                                        Los Goyas de familia Altamira en la exposición del MET: 
 De izda a dcha y de arriba a abajo:Manuel Osorio Manrique de Zúñiga, Metropolitan/ 2. Vicente Osorio de Moscoso, Colecc. privada./3.Vicente Joaquín Osorio Moscoso,conde de Altamira, Banco de España, Madrid./ 4.María Ignacia Álvarez de Toledo,Metropolitan.
Goya es tan admirado y querido que su figura se idealiza a veces hasta la leyenda. Es una fantasía insensata sostener que el pintor satirizara en sus retratos a la familia real, acentuando la fealdad y vulgaridad  de la reina Maria Luisa, la insignificancia del rey  Carlos IV o la zafiedad del heredero Fernando VII. Goya no era servil pero cuidaba bien de sí mismo y de su hacienda y estaba lleno de sentido común.No podía, ni posiblemente deseaba, ofender a sus poderosos mecenas y menos  en un ambiente cerrado y lleno de intrigas y mezquindad como la corte de Madrid de entonces. Posiblemente,incluso,  los personajes fueran  menos atractivos   de como los pintó cuidando no  faltar  excesivamente a la verdad de lo que percibía.

También es discutible la idea de un Goya revolucionario políticamente. Sin duda se sentía muy cerca de las ideas liberales e incluso afrancesadas, de los ilustrados, pero siempre fue prudente. Tras el Trienio Liberal, en 1824 la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis, enviados por la Santa Alianza devuelven a Fernando VII el trono. Es el retorno al Absolutismo,  a la sociedad del Antigua Régimen, a  "la Alianza del Trono y del Altar", como se caracterizó el periodo. Ante el miedo a la temible Inquisición, por la autoría de las Majas y otras  sospechas y  la ineludible   represión del rencoroso Fernando VII con los desafectos, Goya, mayor, enfermo, totalmente sordo, sin conocer el idioma, parte  hacia Francia amparándose en razones de salud -tomar las aguas en el balneario de Plombières-. Es una cuestión de supervivencia.

Se dirige a París, que entonces era la ciudad  de Merimée, Baudelaire, Chopin,Delacroix...Delacroix el  artista de 26 años  que ya había realizado obras  importantes como  Dante y Virgilio  o La matanza de Quíos, y conocía la obra de Goya y la admiraba, pero no hay constancia de que se llegaran a conocer. El pintor español se debió sentir solo y abandona la capital  para instalarse  en Burdeos. 

Desde allí viajará alguna vez a Madrid. La última en 1826 para solicitar al rey el retiro definitivo como pintor de cámara y arreglar su pensión. El soberano le concede el retiro y una pensión anual de cincuenta mil reales . Dos años después muere en Burdeos.                                                   
    
     Perro hundido, Pinturas negras, h 1820-21, detalle. Museo del Prado


En la  complejidad de las imágenes y los abismos creados por Goya, emerge el  fondo histórico sobre el que transcurre su vida ,1746-1828. 

Entre los hechos y  procesos de magnitud explosiva y expansiva destacan: la  revolución e independencia de las colonias inglesas de América del Norte y el nacimiento de Estados Unidos; el más cercano y peligroso por ello de la Revolución Francesa, las  Guerras Napoleónicas, la invasión francesa de la Península Ibérica con  las aterradoras imágenes que dejó Goya, los nuevos aires de las Cortes de Cádiz  y la Constitución de 1812,de duración  tan breve..., la independencia  de  las colonias americanas de España, y el fin del imperio español, excepto Cuba, Puerto Rico... y Filipinas que se independizarían  en 1898.