"¿Sabe usted cómo escribo yo mis cuentos? -le dijo a Korolenko, el periodista y narrador radical, cuando acababan de conocerse- Así." Echó una ojeada a la mesa -cuenta Korolenko- tomó el primer objeto que encontró, que resultó ser un cenicero, y poniéndomelo delante dijo: " Si usted quiere mañana tendrá un cuento. Se llamará El cenicero."Y en aquel mismo instante le pareció a Korolenko que aquel cenicero estaba experimentando una transformación mágica: "Ciertas situaciones indefinidas, aventuras que aún no habían hallado una forma concreta, estaban empezando a cristalizar en torno al cenicero". V.NABOKOV/ Chéjov

"¿Has visto alguna vez un montaje realmente hermoso de, digamos, "El jardín de los cerezos"? No me digas que sí. Nadie lo ha visto. Puede que hayas visto "montajes inspirados, montajes eficaces", pero nunca algo hermoso. Nunca una versión en la cual todos los que salen al escenario estén a la altura del talento de Chéjovè, matiz por matiz, carácter por carácter."-J.D.Salinger

domingo, 20 de septiembre de 2015

haikus /belleza de lo fugaz




"Los haikus son poemas breves pero muy intensos que contienen descripciones visuales completas de pequeños instantes en la vida de sus autores. En sus diecisiete sílabas originales en japonés, los haikus expresan mundos de profunda emoción y lucidez filosófica."

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cerámica japonesa de distintos periodos y detalles de jardines secos, ambas manifestaciones,  inspiradas por la austera y depurada poética zen


El budismo y lo pasajero 
"El budismo que hizo su introducción en Japón en el siglo VI y, especialmente, la doctrina según la cual la vida se caracteriza por la fugacidad de las cosas mundanas, desempeñó también un importante papel en el desarrollo del haiku. Mientras en la India el budismo tendía a conceder poca importancia a la belleza como consecuencia de su fugacidad, los budistas japoneses, particularmente los practicantes del zen, desarrollaron un reconocimiento de la manera en que coexistían la belleza y lo pasajero, y utilizaron imágenes tales como las gotas de rocío y las flores de los cerezos para sustanciar que la belleza de las cosas se debe, en parte, a su fugacidad."


Vine a ver florecer los cerezos
yazgo bajo las ramas en flor
y duermo
Busón (1715-1783)


Luna de la tarde.
Caen flores de ciruelo
sobre el laúd.
Shiki (1867-1902)


A la luz de la luna
una esterilla.
La atraviesa la sombra de un pino.
Kikaku (1661-1707)


El tañido de las campanas se desvanece,
el aroma de las flores
se esparce en el crepúsculo.
Basho (1644-1694)




Verde

verde brota la hierba
en la pradera nevada.
Raizan (1654-1716)


Crepúsculo,

en el centro del poblado.
Una mariposa solitaria.
Kikaku (1661-1707)



                                                          



Link relacionado:
Jardín Japonés

Tom Lowenstein, Haikus clásicos, Blume,2009
Tom Lowenstein, HAIKU, Blume,2007