"¿Sabe usted cómo escribo yo mis cuentos? -le dijo a Korolenko, el periodista y narrador radical, cuando acababan de conocerse- Así." Echó una ojeada a la mesa -cuenta Korolenko- tomó el primer objeto que encontró, que resultó ser un cenicero, y poniéndomelo delante dijo: " Si usted quiere mañana tendrá un cuento. Se llamará El cenicero."Y en aquel mismo instante le pareció a Korolenko que aquel cenicero estaba experimentando una transformación mágica: "Ciertas situaciones indefinidas, aventuras que aún no habían hallado una forma concreta, estaban empezando a cristalizar en torno al cenicero". V.NABOKOV/ Chéjov

"¿Has visto alguna vez un montaje realmente hermoso de, digamos, "El jardín de los cerezos"? No me digas que sí. Nadie lo ha visto. Puede que hayas visto "montajes inspirados, montajes eficaces", pero nunca algo hermoso. Nunca una versión en la cual todos los que salen al escenario estén a la altura del talento de Chéjovè, matiz por matiz, carácter por carácter."-J.D.Salinger

domingo, 18 de noviembre de 2012

Autorretrato de VAN DYCK adolescente / Museo del Prado


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"El joven Van Dyck" es una de las grandes Exposiciones de la temporada en el Museo del Prado.  Desde el 20 de noviembre hasta el 3 de marzo de 2013 se podrán contemplar casi un centenar de pinturas y dibujos de la primera etapa de uno de los grandes pintores de Flandes.

Anton Van Dyck  nació  en 1599, el mismo año que Velázquez- y moriría en Londres en 1641.Una vida corta pero intensa, llena  de éxitos profesionales y sociales,que a partir de su Amberes natal, se irá dilatando en el espacio con numerosos viajes y estancias  de trabajo en otros países europeos. En Italia pasará por  ciudades fundamentales para un artista, Roma, Florencia, Venecia...y acabará  instalándose unos años en Génova.

 En Inglaterra será  pintor del rey  -  Carlos I , con tanta  sensibilidad para el arte como poco olfato político,    al pretender gobernar sin el  Parlamento, ( la Ley) por lo que  fue condenado a muerte y ejecutado en 1649 .Su importante colección de arte fue subastada y algunas de sus pinturas están también en El Prado, aunque esa es otra historia.

  
                                       Autorretrato, 1615,ól/tabla,  26 x 20, Viena.


El Amberes de la infancia de Van Dyck era la ciudad en que vivía , trabajaba y triunfaba Rubens, humanista y gran señor, embajador entre las distintas cortes cuando se terciaba, dueño y maestro  de un enorme taller y de una residencia, que se puede aún visitar, digna de un príncipe.

Van Dyck , una vez adquirida la maestría que exigía el sistema gremial y después de entrar en la cofradía de  pintores de San Lucas, en 1618 comienza a trabajar en el taller de Rubens como ayudante, aunque podía recibir encargos particulares.Ambos pintores se admiran; Van Dyck fue el más querido discípulo de Rubens, que le encargó un retrato de Isabel Brandt, la primera esposa del pintor, a quien el mismo solía retratar, y que estará en la exposición.

En 1621 en  Génova  se convierte en retratista de la aristocracia genovesa . Lo visto,  lo aprendido, su propio talento, hacen de él un pintor,  que, como dice Robert Hughes, lleva el arte del retrato a la cumbre.Los retratos de esta etapa forman parte de las obras más impresionantes de Van Dyck, y  Está en  Amberes en 1627 donde permanece cinco años,mientras la difusión de sus grabados le hacen conocido en toda Europa.

En 1632 vuelve a Inglaterra  y es ennoblecido con el título de Sir por el rey, lo que entonces significaba mucho socialmente, reconocerle como un trabajador intelectual  (el "la pittura è cosa mentale" de Leonardo ) y pagar menos impuestos. Del rey realiza varios retratos y entre ellos    uno  pintoresco: un triple retrato del monarca , de frente y a  cada lado el perfil correspondiente,  hecho para ser enviado a la lejana Roma para que Bernini realizara  un  busto .Hughes alude a que esa representación trinitaria pueda tener una significacion simbólica sobre el poder absoluto que ejercían los reyes hasta las revoluciones burguesas y de forma suicida Carlos I. 

                                                                           ***
Este autorretrato con  dieciséis años  demuestra la precocidad y el genio de Van Dyck. Desde la composición inhabitual : el pintor   casi de espaldas y con el rostro de tres cuartos vuelto hacia el espectador; pero también se percibe la influencia  del maestro Rubens que flotaba en todo Amberes, aunque todavía Van Dyck no esté con él y están   otras  influencias propias del  centro artístico de primer orden que desde hace siglos es Flandes, y el sello propio del joven pintor que buscará siempre y encontrará en sí mismo. 

Aunque realiza cuadros religiosos y mitologías será sobre todo  retratista. Un retratista  flamenco del siglo XVII tiene   una tradición sedimentada y prestigiosa que asumir a la que él va a dar su impronta. A la capacidad para crear texturas, desde las calidades y matices de la piel, a la suntuosidad y sensualidad  del color y el uso de sombras y luces,  de lo  tenue y de  lo grave, proyecta  sus retratos tratando de conseguir una relación entre las proporciones de los cuerpos, de los cuerpos y el espacio, del espacio y  las arquitecturas y el paisaje, que les dote de  monumentalidad y sean presencias memorables y en sus mejores obras lo consigue

En este autorretrato ya está apuntado a lo que puede llegar su pintura por la riqueza del color, la amplitud de la pincelada, el movimiento siempre menos tumultuoso que en el gran Rubens,  y una nota que le hará  especial, la expresividad de sus negros sobre negros, lanosos, aterciopelados, sedosos,satinados ,con aguas, compitiendo como si fueran colores...según los materiales y los pliegues...  y los  comportamientos de la luz del Barroco.

Cuando se han visto en una exposición  sus retratos de Génova, se hacen inolvidables ;la monumentalidad de las composiciones y la variedad, riqueza y expresividad de sus negros  recuerda a otro gran retratista flamenco del siglo anterior también de fama internacional. Antonio Moro que renovó el retrato y  que como Van Dyck también perteneció  a la guilda de San Lucas de Amberes y trabajó y murió en la ciudad; allí   creó un tipo de retrato cortesano que influyó en el retrato de la corte española la más importante de la época y en la elegancia y sobriedad de los retratos de Velázquez.

Antonio Moro, como luego Rubens admiraba y copiaba "tizianos" , Tiziano el gran  veneciano, maestro de todos,  y también  viajó por Italia y también se detuvo un tiempo en Génova donde hizo algunos retratos que tal vez Van Dyck tuvo oportunidad de ver; de allí pasó a Madrid, a la  corte española donde retrató  a Carlos V, a Felipe II y a otros personajes de la familia real y en 1554 estaba en Londres pintando a María Tudor. 

Él utilizó los negros con una elegancia y una proyección que se vuelve a encontrar potenciada en el Van Dyck "maduro", pero que ya se insinúan en este autorretrato hecho en Amberes en que los ojos son expresivos e inteligentes porque este chico sabe que tiene que ver más allá de las meras apariencias y debe contar con ellos y con su talento. 

                                       VAN DYCK, Autorretrato, 1621, ól/lz, 82 x 70, Munich

En 1640 en Amberes  había muerto Rubens  y en 1641 Van Dyck en Londres; eran los grandes pintores del Barroco de  Flandes,  (la actual Bélgica) dependiente hasta el siglo XVIII de España;
Rembrandt, otro de los grandes del Barroco, en las  Provincias Unidas (la actual Holanda independientes totalmente desde 1640 tras una interminable y encarnizada guerra con España ) ,seguiría pintando en Amsterdam hasta 1669.